Primero proyectas, luego construyes. Hermosa vista del cañon poblada de nubes.

      La naturaleza y una sociedad humana cuyo mayor arraigo sigue siendo la colaboración mutua, crearon esta obra de equilibrio perfecto entre avance social y conservación del entorno.
      Mucho más allá de la difícil preservación, la sociedad andina proyectó el enriquecimiento de las condiciones naturales para potenciar la vida en toda su diversidad.
      No hay fotografías suficientes para expresar este megaproyecto, ni su magnitud en tiempo, inteligencia, trabajo o cantidad de material empleados en construir doce mil hectáreas de graderías para cultivo y experimentación agrícola, así como los cientos de kilómetros de canalización acuífera en piedra o la precisión en la dosificación de energía con sol y sombra, frío y calor.